La aceleración del tiempo

La aceleración del tiempo contigo
Es una constante gravedad horizontal,
Un chasquido continuo
Que no cesa.

Carta a mi percepción:
Querido tiempo, hagamos un trato,
Cuando me acerque a ella,
Tú trata de frenar la existencia
Y a cambio prometo dejarme guiar
Por la suerte.

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Escuchando otra voz

Hoy contemplamos distinto,
Otro se ha encargado de dar instrucciones,
Ha llegado el vidente
Que nos dice cual destino viajaremos.

Nos dicta un salto al precipicio
Da un empuje a seguir hablando de esto
Como respuesta a la poca creatividad
Que nos perseguía sin darnos cuenta.

Nos empuja a la auténtica soledad,
Una que nos lleva al aprendizaje.
Hago una pausa y pienso
Que no quiero seguir aprendiendo,
Una de mis personalidades está cansada.

Quisiera quedarme en la ignorancia por un tiempo,
Pero el corazón habla,
Hace un tiempo que le fabriqué una boca y orejas
Para que me escuchara y aconsejara,
Pero está tan confundido como quien escribe,
Nos dice que tampoco entiende
Algunas cosas que nos pasan.

¿¡Quién habla!? – Pregunté con desesperación –
El viento sopló hasta aturdir los tímpanos,
Resonó, le puso fin a esta queja
Que salía de la boca,
Dando un quehacer a otras profundidades,
Otros textos, mirando a otro foco,
Uno interior, con poco reconocimiento.

El susurro que se ha encargado
De elegir los destinos,
Hoy es otro,
Más claro,
Delgado y distinto.

¿Quién habla? – Pregunté sin hablar.

¿Cuál es el estado del arte?

Se siente el encanto
En la oscuridad de ayer,
Que encandece en forma de poesía
Un encanto que acaricia
La humedad en la vista:

Carta a nuestra ausencia:
Muestra señales de decadencia,
Se hace presente,
Pero con un amor latente.
– Si me enamorase de los demonios
Ligeramente la ausencia se haría ausente. –

Un encanto,
Hace algunas palabras de roble,
Una telaraña tan frágil y fuerte
Como los niños que fuimos ayer
(Antes de apartarnos de lo importante).

Un encanto,
Agradecido de lo que no se olvida,
Nos hace un pretexto perfecto,
Para seguir erectos, contentos,
Mientras se inspecciona la memoria.

Un encanto,
En los llantos de la esencia misma,
En el dolor desgarrado,
Ver esa escena caerse a pedazos,
Por no haber hecho caso
A las epifanías que nos llamaron tanto:

Carta a nuestra presencia:
Dejé de luchar por encontrarte
Y llegaste en cuanto estaba por tomar el metro.
Era una lucha tan infantil
/ Entiéndase como el apego a estar presente /
Por volverte a ver,
Para volver a saltar,
Para volver a ser.

Pero estaba aquí,
Esperando despertar
De un largo sueño,
– Lo que no me canso de repetir –
Abrí los ojos sin hacer esfuerzo.

Se siente el encanto
En la oscuridad de ayer,
En el frenesí de nuestra historia,
En el hoy,
Sabes,
Es la actualidad del estado del arte.

Fuerza gravitacional

Boto algunos reflejos:
Es tanto lo que produces
Que al escribir sobre esto
Olvido pasar la lija
A tanta información
Y pasión desenredada.

Inmerso en la nada,
Vi destellos de su aura
Que alteraron todos los sentidos
De mi campo y percepción.

No, no es fuerza gravitacional,
Su masa curvó el espacio-tiempo
De la distancia que existía entre los dos
Haciendo que nos contempláramos más de cerca.

En esta mañana reviso
Lo que había escrito
Tantas veces de ti;
Hablaba de un desapegado encuentro,
Ya te conocía,
Que esperaba tu venida
Para volar juntos en esta vida.
Todo esto para notar que no somos,
No, no soy tu complemento,
Eres un ave ligera,
Planeas repartiendo semillas,
Que al ver entro en trance,

Con olores de primavera
Reviví.

Ir contigo

Me gusta la idea de ir con estas ideas
Y con la corrección de los quehaceres de la mente,
Me gustaría ir contigo,
Con tus ojos,
Y tu misión de generar otros universos,
Me gustaría ir contigo,
Con los versos que escondes.
Y tu canto que susurras a mi oído
Me gustaría ir contigo,
Me arrepiento,
Como dije antes;
No quiero algo,
Que no sea para ti.

 

Bienvenidos

Cuando escuché tus palabras,
Sentí el cerebro salir por la puerta ancha,
Me dejó aquí sin ti,
En la nada,
Tratando de hallar un lugar para tanta magia junta,
Aun me cuesta un poco entenderlo,
Aun no me lo creo,
Aunque este pasatiempo,
Que me permite hablar de lo que siento,
Corazón, esto,
Para aceptar todo esto,
Y dejar de preguntarme
Dónde estuviste todo este tiempo.

Pero tengo buenas noticias,
Dejé de preguntar
Para dar lugar de nuevo al cerebro,
Al alma,
La fuente,
Al amor,
Al sexo,
Al todo.

 

Dualidades

Aun me siento a diario,
Frente al computador con ojos de niño,
Sorprendido de la manipulación de lo abstracto

Qué ironía,
He aquí contemplando admiración
En esta pantalla,
Que a la vez me da alas
De la sensación de ver por primera vez.

En mi utopía,
Esta pantalla también es parte,
Pero solo hasta ahí,
Por mientras estoy consciente
Que empleo el sueño de otros
Y no el mío.

No sé si seguir haciéndome el loco,
Como que aquí no pasa nada,
Pero pasa, a cada segundo,
Mejoro el mundo para unos pocos,
Contribuyo a que el flujo del dinero continúe.
Contribuyo a una ilusión.

En el fondo,
Todos en esta ciudad
Practicamos la anarquía
Porque estamos alejado de lo esencial,
Lo natural.

Pero cuando simplemente vengo
Y lo hago,
El esfuerzo desaparece
Y siento como esta ilusa fantasía
Comienza a tomar sentido
Dentro de esta pseudo ilusión

A solas

Cuando te dejo de tocar por un momento,
Se avecinan tiempos de mal viento,
Cortinas de nube sobre la cabeza,
Pero cuando resuena tu sonido,
Las nubes se van al suelo y
cambian su rol para elevarnos por los cielos.

Pero esta tarde fui yo,
Vi la belleza en la simpleza que echaba tanto de menos:
La guitarra seduciéndome en la cama,
El charango a su lado,
Humo en la morada,
Música sonando,
Preguntándonos cuál canción vendría siguiente,
¿Cuál podría sacar?
Mientras deambulo en sesiones futuras,
Mientras respiro en canciones de realidades alternas.
También vuelo y echo un vistazo a los frutos de hoy.

Y si es necesario,
Creamos la atmósfera necesaria para alzar la voz de un gozo,
Almas incluidas,
Con aromas que dan risa.