Un beso al alma

Si le hablo tierno a tu corazón
Recibirá mi verdadera intención
Un lenguaje en que las palabras
Son lo último que sana,
Es la vibración en que se entonan
Las frecuencias de mis entrañas.
Es en realidad un beso a tu alma
Que palpita latencia
De nuestra resonancia.

– Un conjunto que nos hace uno –

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Pensamiento vs Instinto

En el pensamiento participa el juzgar, la suposición de la realidad, se accede a la creación de realidades distintas que no precisamente nos convengan. En el pensamiento participa la idea que tenemos de nosotros mismos, pero somos más que esa idea y posibilidad.

El pensamiento no tiene que ver con el relato interno del instinto, que es filosofar acerca de un punto que puede ser tanto para la resolución lógica de un problema hasta la reflexión del instante ante la observación de energías.

Cuando se intuye, quedan recuerdos de las estelas del movimiento de la conciencia, valga la redundancia, quedan recuerdos del acceso a los recuerdos nuestra conversación interna.

No es necesario pensar, porque en nosotros yace la verdad que se obtiene como contexto en el cerebro, para ser otorgada al corazón y así ser sentida. No es necesario crear, porque la vida sobrevive y elige el conducto correcto desinteresado de las cosas.

Existe la fina capa entre crear la realidad y empatizar con lo que nos rodea. La autoestima elige.

Génesis III

Ya me sentía como un niño tímido a tiempo completo,
Las orejas solas se acercaban a tu boca
Cuando murmurabas las canciones de siempre
– Y que la energía no se finge. –

En la misma distracción
Que antecede mi precedente,
Tu mente no te miente
Y sabías que en algún momento
Conocerías el alma de quien te siente.

Realidad integrada

La realidad se almacena en el cerebro,
La calamidad se relaja en el pecho,
El augurio comienza al primer síntoma
De liberación del victimario.
Al pensar en saber esto,
La mente se oxigena,
Se liberan endorfinas
Que lavan los sentimientos.
Dudo un momento de ser el objeto
Del acomodado sufrimiento,
Pero gracias al momento
Freno tal pensamiento
Y ceso con los intentos.

¡Por fin!
Gritó el cerebro,
Sintió un descabellado reencuentro,
Similar al alucinógeno que recuerdo.

El miedo enfermo

Un momento…
La retórica marcha de un sendero
Marca la hora hasta las 18 horas con 10 minutos,
Espero a la hora de que el miedo
Naufrague al salir de la cárcel social.
Pero el miedo me alerta una incomodidad falsa,
Ilusoria, creada por nosotros.
Me aferro a la intriga de ser uno mismo.
Me aferro a la circunstancia de no ser.
Me aferro a la mentira que me hace sentir tan enfermo,
Es un miedo que apela a la verdad.

– Como si uno fuese importante –

Un abrazo a esta energía
Que me está inundando de una larga agonía,
Un aprendizaje,
Pero hasta cuándo, se pregunta el enfermo,
Hasta cuando el insomnio se aleja
Al dejar de soñar,
Se aleja a quienes supimos ver el epicentro
De los movimientos que acelera
El ritmo cardiaco de la tierra.

Ojos a medias astas,
Con sueño palpable,
Si supiera que hablo de él mientras duerme,
Mientras accedo aquí y logro desenmascararlo,
Dejarlo en evidencia,
Al parásito consciente que habita en mi,
Pero lo cuido,
Alimento,
Sostengo,
Persiste en quedarse y no irse,
Prefiere habitar en mi hasta que…

Hasta que decida despedirlo,
Incrementando los sonidos,
Hablando con los otros órganos,
Susurran,
Hablan de él
– Los he escuchado –
Los he escuchado
Cuando el estómago
Recibe tanta abundancia,
Cuando el pulmón se ahoga
O el líquido los marea.

Hasta justificar el silencio
Contra el sendero perfecto,
Contra lo que se debe hacer.

Hasta proclamar victoria
Y poder al fin vibrar,
Vibrar con mi niño interno.
Abro mis brazos hasta
Repartir mi cariño,
Mis besos.

Pronostico una lluvia
Que haga enfermar
Aun más al enfermo,
Pero lo cuidaré hasta que decida:

Irse…

La Password

¿Por qué no te disfrazas
Delante de los ojos?
Aun cuando no te vea,
Quizás alcance a respirar
Lo que exhala la angustia.
Un estado que dejo de hallar
En la estampa del ser humano,
La interminable incomodidad
De ser uno mismo
A ojos de los demás.

Agradezco el umbral aprendido,
Por haber querido soltar El Tiempo,
Que se va acumulando
En el torrente sanguíneo.

Sin ver la realidad
Abrazo la oscuridad
Que emancipa toda luz
Que añoraba con constante lástima,
Y en ese incesable estado,
Logro reconocer lo profundo
De mi maldad que abrazo con amor
Esta parte de mí.
En lamento y desesperación
Se encuentra la rebuscada luz,
Que ni en las mejores practicas
Budistas pude palpar.

¿Qué tal funciona el vertedero
Del olvido?, si pretendo
Obtener tal preciada contraseña
Para entrar al interior del
Individuo que escribe.

No existe luz sin oscuridad
No existe bondad sin el mal.
Hoy escribo el santo y señal
Para acercar a mi mal y darle de comer
Para integrar el instinto,
Callar el pensamiento,
Amar sin límite,
Alcanzar el estado
Que dejé de soñar
Para que la magia
Me haga vibrar.