Ley de creación

Ley de atracción

Ley de creación

Somos dioses,
Ha nacido la nueva era,
En donde somos conscientes
Que somos creadores,
Que no estamos separados del universo,
Somos el universo,
Somos parte de un organismo
Consciente de si mismo.
Somos parte del tejido del tiempo.

Con la intensión desprendida del suceso,
El cerebro crea la situación
Con el detalle de la solución,
Dejemos de lado al miedo,
Para no enfrentarnos a futuro
A lo que no queremos.

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Existo, luego pienso

Pienso, luego existo

Existo, luego pienso.

Olvidemos las viejas filosofías,
Porque pertenecemos al ahora,
Porque pensar demasiado se ha vuelto aburrido
Y una pérdida de tiempo.
Dejemos de lado el razonamiento
Y demos espacio a las corazonadas,
A la intuición y a las revelaciones.
Ya no le quiero dar cabida a la imaginación,
No quiero mal gastar la energía creadora,
Porque cuando reflexionas sobre el futuro,
En realidad lo creas.

Introducción

Llegó el día del inicio de estos años,
En donde me pertenezco al hecho de no pertenecerme
A recordar quien no soy y quien no fui,
De poder ver al actor de los actores.

Si, me han despedido del trabajo que tenía,
Comienza una nueva etapa en mi vida,
En donde no hago otra cosa más que hallarme,
En donde encuentro el camino a sanarme.

Entro de nuevo a visitar los antiguos espacios
En el que se aloja un intento natural del verso,
Hojas en polvo que fueron llenadas de lágrimas,
Injusticias y también en estado de víctima.

Una víctima de mi mismo,
Una habitación llena de cárceles
Prejuicios y hábitos repetidos…

Hoy, que me habito,
No dejo escapar una gota de energía,
– ¿Será acaso por el reflejo de una tela de agonía del victima? –
Estoy al tanto de llenar los almacenes del cuerpo,
Que estén todos en sintonía,

Al merecer la simpatía de quien escribe,
Me gano una habitación de paz,
En donde hago las paces,
En donde el ego y el alma se abrazan,
Se aman.

En esos hallazgos,
Veo un hombre que al perder el tiempo,
Se encuentra con los miedos,
Casi entrando al boicoteo,
Pero hoy sabe cómo salir del enlace del lamento,
Para hacer y terminar ese viento.

Hoy, que me sigo,
El actor anterior
Se vuelve un niño
Que rara vez alimento,
Solo lo llevo de la mano
Para que no se muera con el tiempo,
¡Pero aquí está!, no lo atormento.

Lo veo como niño,
Porque a ratos me pregunta cuanto falta,
Sobre cuánto merecemos,
Cosas de la vieja escuela,
Yo lo miro,
Sonrío y le digo
Que ocurrirá en algún momento.

Necesito alas,
Pero tengo el tiempo,
La pérdida del deseo,
Porque ya hago las palabras de concreto,
También uno que otro equilibrio del terreno,
Pero toco mi espalda que me recuerda la suerte de haber nacido ave,
Intenté ser un ser que tiene la percepción del límite de su mente.

Cordialmente me sitúo en una esquina,
Abrazo a mis amigos demonios,
Ángeles de cualquier religión,
Para que al término de jornada puedo dormir
Con la mente callada,
Siempre que nos desprendamos de la cesantía
Me recito una de mis viejas poesías:
Volviendo al caso,
Más ligero,
Vuelvo al templo.

Pensamiento vs Instinto

En el pensamiento participa el juzgar, la suposición de la realidad, se accede a la creación de realidades distintas que no precisamente nos convengan. En el pensamiento participa la idea que tenemos de nosotros mismos, pero somos más que esa idea y posibilidad.

El pensamiento no tiene que ver con el relato interno del instinto, que es filosofar acerca de un punto que puede ser tanto para la resolución lógica de un problema hasta la reflexión del instante ante la observación de energías.

Cuando se intuye, quedan recuerdos de las estelas del movimiento de la conciencia, valga la redundancia, quedan recuerdos del acceso a los recuerdos nuestra conversación interna.

No es necesario pensar, porque en nosotros yace la verdad que se obtiene como contexto en el cerebro, para ser otorgada al corazón y así ser sentida. No es necesario crear, porque la vida sobrevive y elige el conducto correcto desinteresado de las cosas.

Existe la fina capa entre crear la realidad y empatizar con lo que nos rodea. La autoestima elige.

Génesis III

Ya me sentía como un niño tímido a tiempo completo,
Las orejas solas se acercaban a tu boca
Cuando murmurabas las canciones de siempre
– Y que la energía no se finge. –

En la misma distracción
Que antecede mi precedente,
Tu mente no te miente
Y sabías que en algún momento
Conocerías el alma de quien te siente.

Realidad integrada

La realidad se almacena en el cerebro,
La calamidad se relaja en el pecho,
El augurio comienza al primer síntoma
De liberación del victimario.
Al pensar en saber esto,
La mente se oxigena,
Se liberan endorfinas
Que lavan los sentimientos.
Dudo un momento de ser el objeto
Del acomodado sufrimiento,
Pero gracias al momento
Freno tal pensamiento
Y ceso con los intentos.

¡Por fin!
Gritó el cerebro,
Sintió un descabellado reencuentro,
Similar al alucinógeno que recuerdo.

El miedo enfermo

Un momento…
La retórica marcha de un sendero
Marca la hora hasta las 18 horas con 10 minutos,
Espero a la hora de que el miedo
Naufrague al salir de la cárcel social.
Pero el miedo me alerta una incomodidad falsa,
Ilusoria, creada por nosotros.
Me aferro a la intriga de ser uno mismo.
Me aferro a la circunstancia de no ser.
Me aferro a la mentira que me hace sentir tan enfermo,
Es un miedo que apela a la verdad.

– Como si uno fuese importante –

Un abrazo a esta energía
Que me está inundando de una larga agonía,
Un aprendizaje,
Pero hasta cuándo, se pregunta el enfermo,
Hasta cuando el insomnio se aleja
Al dejar de soñar,
Se aleja a quienes supimos ver el epicentro
De los movimientos que acelera
El ritmo cardiaco de la tierra.

Ojos a medias astas,
Con sueño palpable,
Si supiera que hablo de él mientras duerme,
Mientras accedo aquí y logro desenmascararlo,
Dejarlo en evidencia,
Al parásito consciente que habita en mi,
Pero lo cuido,
Alimento,
Sostengo,
Persiste en quedarse y no irse,
Prefiere habitar en mi hasta que…

Hasta que decida despedirlo,
Incrementando los sonidos,
Hablando con los otros órganos,
Susurran,
Hablan de él
– Los he escuchado –
Los he escuchado
Cuando el estómago
Recibe tanta abundancia,
Cuando el pulmón se ahoga
O el líquido los marea.

Hasta justificar el silencio
Contra el sendero perfecto,
Contra lo que se debe hacer.

Hasta proclamar victoria
Y poder al fin vibrar,
Vibrar con mi niño interno.
Abro mis brazos hasta
Repartir mi cariño,
Mis besos.

Pronostico una lluvia
Que haga enfermar
Aun más al enfermo,
Pero lo cuidaré hasta que decida:

Irse…

La Password

¿Por qué no te disfrazas
Delante de los ojos?
Aun cuando no te vea,
Quizás alcance a respirar
Lo que exhala la angustia.
Un estado que dejo de hallar
En la estampa del ser humano,
La interminable incomodidad
De ser uno mismo
A ojos de los demás.

Agradezco el umbral aprendido,
Por haber querido soltar El Tiempo,
Que se va acumulando
En el torrente sanguíneo.

Sin ver la realidad
Abrazo la oscuridad
Que emancipa toda luz
Que añoraba con constante lástima,
Y en ese incesable estado,
Logro reconocer lo profundo
De mi maldad que abrazo con amor
Esta parte de mí.
En lamento y desesperación
Se encuentra la rebuscada luz,
Que ni en las mejores practicas
Budistas pude palpar.

¿Qué tal funciona el vertedero
Del olvido?, si pretendo
Obtener tal preciada contraseña
Para entrar al interior del
Individuo que escribe.

No existe luz sin oscuridad
No existe bondad sin el mal.
Hoy escribo el santo y señal
Para acercar a mi mal y darle de comer
Para integrar el instinto,
Callar el pensamiento,
Amar sin límite,
Alcanzar el estado
Que dejé de soñar
Para que la magia
Me haga vibrar.

Había que cantar

Es el canal de comunicación
De la esencia,
Que le permite hablar
Al estómago y a la garganta.

Para saltar a lo largo
Y poder reducir el camino
Del único delimitador:
El inconsciente.

Solo había que cantar
Y seducir sigilosamente
Al único protector que no necesito,
El ego.

Volver a nacer,
Volver a ver las manos,
Al rostro de la gente
Disfrutar una conversación
Dejando de batallar.

Y vivir con poesía
Filosofando en vez
De estar pensando.
Volver al éxtasis constante.

En este espacio
Intento poder nacer de nuevo,
Pero dejaré de intentar,
Para poder hacer.

En esta ausencia de poesía
Reduzco el cuestionamiento al mínimo.
Así en paradoja,
Disfruto de la simple expresión del self,
Sin esperar a cambio los supuestos,
Los putos supuestos
Que me hacen pensar y no ser.